Saltar al contenido

Trabaja hasta que lo llamen suerte

tiempo para emprender

La suerte, la superstición, la maldición, los augurios, los amuletos, son principios que tienes que alejar de tu mente y sacar del desarrollo de todo emprendimiento que inicies.

La suerte es para los jugadores de lotería, de casino, para los sobrevivientes de un accidente. La suerte es aquella ventaja al azar que recibirás teniendo las mismas oportunidades y amenazas que cualquier otra persona que las enfrente sin distinción alguna ni ventaja conocida en especial.

En los negocios es como en el amor, una hermosa mujer o un galante hombre no tiene esta u otra pareja por suerte, fue un trabajo duro, peleas y reconciliaciones, un esfuerzo diario que le permitió a Christopher o Luis tener como pareja a Camila o Valentina.

No tendrás suerte, tendrás éxito.

negocio brillante

La suerte es el invento de los que lo han intentado, han fallado y fracasado y se han rendido ante un nuevo intento.

La suerte es para aquellos que sin esfuerzo y sin voluntad quieren llegar a la cúspide de sus carreras profesionales.

Quisiera que pudieras tú señalar una sola persona que encaje en esa descripción, ¿es acaso Picasso uno de los grandes y más reconocidos pintores de la historia por suerte? ¿O Benjamín Franklin es recordado como un gran inventor por giros del azar?

¿O Pele será conmemorado como uno de los mejores jugadores de futbol del mundo por estar sentado en casa, viendo televisión, esperando que el Corinthians Futbol Club tocara a su puerta buscando personas interesadas en pertenecer a su equipo?

La suerte nunca tendrá nada que ver en el éxito que profeses o los fracasos que merezcas. Si tu éxito es la envidia de otros, algo estás haciendo bien, tu “suerte” no será más que la proyección de otros imaginándose en tu posición sin el esfuerzo necesario ni la valentía de afrontar tantos errores y aprender de ellos para lograr tus metas financieras y personales.

Cuando veas a alguien que está pasando por un momento de gloria, de desarrollo económico, no dejes ensombrecer tu mirada por pensamientos de celos o rivalidad, enfócate más en como es el día a día de esa persona, intenta determinar que está haciendo correctamente e intenta replicarlo en tu vida y tu trabajo.

Aplica una correcta planificación

Un orden severo en tus estrategias de crecimiento y de trabajo, eres disciplinado en la ejecución de tus tareas, afrontas los retos con personalidad y entiendes que no siempre se gana en la vida, pero cuando ganes, serás reconocido por recibir esas bendiciones con humildad.

En ese momento a tus oídos empezará a llegar el rumor de como la suerte te ha acompañado en este difícil camino; en el momento que eso suceda, felicidades, vas por buen camino, lo estarás haciendo muy bien y no habrá limites a todo lo que te propongas.

Una historia de envidias

envidia negocios

En mi ciudad tenemos un comerciante, uno de los grandes distribuidores de alimentos de la región en la que vivo, empezó sin recursos en sus bolsillos, de padres humildes, pero muy trabajadores.

Desde muy joven consiguió empleo como vendedor de los mismo productos que ahora él comercia en grandes volúmenes, no era, ni es ahora estudiado de carreras profesionales o maestro en ventas o negociación, todo lo construyo con una fuerte dedicación de amor por lo que hace, de trabajo constante y sin distracciones.

Una vez que dejo su empleo como vendedor empezó abriendo tiendas de comestibles en distintas partes de la ciudad, mientras organizaba su propia bodega de distribución con vehículos propios y alquilados. Poco a poco y después de varios años y mucha dedicación ahora es reconocido como uno de los más grandes distribuidores de la región, y no ha cumplido los cincuenta años hasta el momento de escribir estas palabras.

Cuando recién estaba en camino de ascenso, se me hizo familiar escuchar su nombre en mis oídos, ya que el rumor que resonaba en algunas bocas envidiosas era:

– Ese señor, ese que va camino a la cima, no hizo su dinero limpiamente, era testaferro de narcotraficantes o distribuidores de droga, empacaba ese producto en sus vehículos y los distribuía por todo el país -.

En un principio me comí la historia completa, creía fielmente que eso era así, no la comentaba con otros porque primero, no estaba completamente seguro que era verdad y segundo, me parece de muy mal gusto juzgar a alguien sin conocerlo, y menos a costas de su progreso.

Con los años y a medida que fui madurando, fui entendiendo que esas palabras no eran ciertas, no porque en realidad no lo fueran, sino porque aprendí que la envidia es el más grande generador de rumores, de chismes de pasillo, destructor de nombres.

No podía dar crédito a los rumores que escuchaba, más que lo que si sabía y me era verídico, era que aquel señor de callado hablar estaba obsesionado con su trabajo, enamorado de su negocio y lo consentía desde que empezaba el día hasta el final de la semana.

A las cinco de la mañana ya estaba al tanto de las actividades diarias de la bodega y no era sino hasta las once de la noche que descargaban o cargaban el último camión que terminaba su jornada.

Un poco obsesivo lo sé, esclavo de su rutina y su trabajo, pero no era por avaricia, por ímpetus de grandeza, lo hacía por amor a lo que hacía, porque cada día que pasaba miraba atrás y veía todo lo que había avanzado, recogía fuerzas para seguir adelante y empeñarse a hacer su tarea mejor y más arduamente.

Hoy en día ya no dedica tantas horas a su negocio, no por pereza o por desánimo, con los años aprendió a delegar, su oficina la retiro de la bodega y la ubico en un edificio de oficinas de lo más elegante.

oficina de negocios

En su escritorio no verás una sola hoja de papel o un cúmulo de carpetas, solo tiene una pantalla, un teclado con su mouse y una bella planta con flores de colores que adornan su espacio.

  • Los informes los tienen sus gerentes
  • Las cuentas las manejan los contadores
  • El sistema lo arreglan los ingenieros
  • Los créditos por cobrar los ejecutan sus abogados

Él dedica su tiempo a:

  • Revisar indicadores
  • Confirmar flujos de caja
  • Dinero disponible en cuentas bancarias
  • Se disciplina a trabajar en nuevos horizontes
  • Inversiones nuevas
  • Diversificarse
  • Abrir nuevos puntos de supermercado
  • Invertir en bien raíz
  • Analizar que depara el futuro para la región
  • Hacer sus propias oportunidades y aprovechándolas al máximo.