Saltar al contenido

Las mentiras de la inversión

estafa cursos online

Cada vez con más frecuencia veo en internet, en redes sociales, “inversores de éxito”. Personas mostrando sus majestuosas casas de treinta y cuatro habitaciones, tres piscinas, tres mil metros cuadrados de lujo y gloria, ofreciendo su ayuda desinteresada por el módico precio de comprarle un curso virtual o un libro sobre inversiones.

Un día de estos, ocioso yo, me encontré con uno de estos emprendedores de éxito, gurú de las finanzas, maestro de la inversión en bolsa de valores, manipulaba el Bitcoin a su antojo, promesas de retorno de la inversión que el porcentaje que ofrecía tenía más ceros que mi cuenta bancaria.

De curioso entre a su página de internet, a ver qué era eso tan bueno que ofrecía, cuál era el secreto mágico y misterioso que él se había robado de los monjes del Himalaya, que los grandes magnates dueños de los medios de comunicación no querían que supiéramos y que haría temblar el mercado financiero de Forex a mi favor.

Un clic en su página e inmediatamente salta a mi pantalla una colección de siete libros, biblias del conocimiento, con una estructuración tan sínica que no podía dar merito a lo que veía, ofrecía una colección de cursos en libros, cada uno tenía un título del estilo:

Millonario en unos días invirtiendo en bolsa” “la bolsa de valores y como me hice millonario” “Forex, léeme y en unos días no volverás a trabajar”

Soy un poco exagerado, tal vez los títulos no eran tan ridículos, pero eran absurdos, y cada título que precedía al otro era cada vez más ridículo, siete libros con exactamente la misma información bajada de Wikipedia o alguna otra plataforma abierta al público, los títulos eran idénticos, solo cambiada el orden de las palabras y cada uno acompañado con el siguiente mensaje:

Solo por hoy 70% de descuento en cada tomo, antes 120 euros, hoy y en la próxima media hora 36 euros”. Es lo que yo llamo la estrategia maquiavélica de los gurús en inversión.

No estoy en contra de los coach de inversión, del desarrollo profesional, desarrollo personal, personas que venden su experiencia, comparten lo aprendido a través de errores y derrotas que los hicieron más fuertes y ahora pueden compartir métodos de confrontar estos problemas, aplicación de estrategias funcionales.

Si quieres educarte y comprar un curso en línea, un libro para ello, adelante, si quieres auto educarte no necesitas de un curso en línea o una universidad, con YouTube y algo de disciplina puedes aprender cualquier idioma del mundo, inclusive de zonas tan alejadas de algunos hemisferios como Vietnam o Finlandia.

Invierte en tu propia educación

Es indispensable, inversión tanto en tiempo como en dinero, lee cuantos libros puedas sobre inversión, marketing digital, fuentes de diversificación de ingresos y los impacto de la publicidad, y a título personal, de desarrollo emocional, de automotivación, de superación personal.

No es tan importante la cantidad de tiempo o dinero que planeas invertir en educación, en preparación, lo realmente importante es a quien le vas a entregar tu tiempo, tu dinero.

No sigas consejos constructivos de personas que nunca han construido nada.

falsos gurus

No creas en historias maravillosas de éxito, en caminos fáciles y sencillos al éxito, recuerda que en el camino fácil siempre hay fila, si fue tan fácil como lo predica aquel gurú, todos seriamos millonarios.

Esta estrategia de ventas de cursos, de conocimiento, de promesa de inversiones maravillosas no es nuevo, muchos llevan en esta tarea muchos años, especulando sobre valores, contaminando la mente de muchos, el dinero que hay alrededor de este mercado de la especulación es lo que día a día mueve hacia arriba y hacia abajo el valor de las acciones de la bolsa de valores.

La crisis de la burbuja de las punto COM (.COM) que mencione en unos capítulos anteriores son el efecto de precisamente de creer en gurús sacados de un sombrero, de comernos el cuento de que la magia financiera existe y le dinero fluye de un punto incomprensible hacia mis bolsillos.

Compre un libro sobre inversión en bienes raíces en Estados Unidos, “aprovéchate de las subastas inmobiliarias” decía o profesaba, algo parecido a: “saca provecho a lo que los demás están dejando pasar, vuélvete millonario con el mínimo esfuerzo”, promesas de rentabilidades mayores al 40% anuales sobre el dinero invertido.

Sin más que mover los dedos para hacer la transferencia en línea y asegurar mi cupo en el programa. Bueno, un año después y diez mil dólares menos me retiré, doy gracias al cielo por dos aprendizajes después de aquel amargo año.

Uno, no creer en las historias de caritas sonrientes, de dinero fácil, de que con poco esfuerzo se alcanzan los sueños, y dos, aprendí más en inversión en el mercado inmobiliario que si me hubiera gastado esos diez mil dólares en cursos, en una universidad estudiando una carrera, o asistiendo a eventos de aprendizaje profesional.

Vuelvo e insisto, no sugiero que la inversión en educación sea un desperdicio de dinero, me parece fundamental, pero solo es el 50% de trabajo, el otro 50% del éxito de la educación adquirida está en la puesta en práctica, de la puesta en marcha.

cursos que roban

Un amigo, desempleado él, un poco angustiado por su situación, me conto una historia, compro el periódico buscando en los clasificados oportunidades de empleo que aliviaran en algo su situación, vio uno que le llamo poderosamente la atención, una publicación que rezaba:

“Importante compañía de benchmarking y posicionamiento internacional requiere asociados para expandir sus operaciones en este ciudad, interesados asistir a la junta de negocios de la siguiente dirección”.

Me dijo que no daba merito a lo que leyó e inmediatamente se programó para la tan esperada “junta de negocios”.

Llego a un hotel, muy lindo él, un gran salón lleno de sillas, de mesas, de manteles, de personas curiosas, llenos de esperanzas y sueños; eso sí, no había meseros repartiendo una gota de agua o champaña.

Su mente se desequilibró y una carcajada de desconsuelo salió de su boca cuando vio entrar al salón a la junta directiva de tan importante compañía, un grupo de personas bien vestidas ofreciendo a la audiencia un libro maravilloso de inversión internacional que en el mercado tenía un costo de cien dólares, escrito por Manuel Avivar.

Un sensei de las inversiones, que vivió quince años con los esquimales del polo norte y había adquirido toda la sabiduría, tribal, indígena, sobre inversiones en bolsa de valores, en comercio electrónico y bienes raíces, sacado de quien sabe dónde.

Mi amigo y los otros incautos eran merecedores de tal conocimiento por el módico precio de quince dólares el tomo, una oferta nunca antes vista en la historia de las asesorías empresariales.

– ¿Qué paso después? – Le pregunte

– No sé, yo me levanté y salí de aquel lugar oscuro y tenebroso, junto con muchos otros, que dejamos atrás a un grupo de infelices, pobres almas con brillo en los ojos –.

no creas en mentiras gurus

Estudia, aplica lo estudiado, interésate por un autor, o un grupo de autores, llenos de conocimiento valioso, demostrable, palpable ante tus ojos, que te permitan adquirir más conocimiento a través de sus experiencias del que tú pudieras adquirir en tan corto tiempo por tu propio esfuerzo.

Segundo paso, aplica, practica, ponte a prueba y pon a prueba lo aprendido, si no, las palabras no se levantaran de las páginas y harán el esfuerzo y el sacrificio que solo te pertenece a ti.