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Todo entra por los ojos

Todo, absolutamente todo, antes de concretar la venta, antes de siquiera generar la intención de compra, es percibido por la vista, que envía a los receptores del cerebro ideas, expectativas, sentimientos de alegría, de intriga.

A menos que tus productos estén diseñados a un público de poca visión o con problemas en el funcionamiento de sus ojos, entre más atractivo muestres tu producto, con más valor será percibido y mejores serán tus resultados.

El problema no es vender a cierto precio o bajo ciertos estándares, el problema es, así como una mujer que se esmera por vestirse bien, maquillarse, empoderarse de sí misma para lucir radiante, así debería lucir tu producto, robarse las miradas de todos.

Si los clientes no saben que vendes o no entienden que ofrece tu negocio, tu fracaso está asegurado. He pasado por tiendas, que ya han cerrado, de los cuales no te enterabas si no pasabas por el enfrente de estos algún día.

Ofrecía servicios de atención médica domiciliaria para curación de accidentes domésticos, una idea a mi parecer magnifica, su error, la publicidad.

No invertían un dólar en publicidad, no gritaban al mundo sus servicios, se mantenían ocultos a la vista de todos esperando que su idea fuera tan buena que el solo hecho de existir, con que una persona se enterara de ellos, el voz a voz rompería todas las barreras de la apatía por lo nuevo y se comerían al mundo, bueno la realidad es que cerraron antes de cumplir su segundo año.

El voz a voz es un gran sistema de publicidad para el comercio pero es un arma de doble filo.

Cuando un cliente tiene una buena experiencia de compra y queda satisfecho con el servicio, lo contara a dos amigos o conocidos, pero si la experiencia ha sido negativa se lo contara por lo menos a cinco personas, comprobado por estudios de mercado.

A fin de cuentas esa voz en sus cabezas que impulsa a los clientes a comprarte, ese correr de rumores e intenciones debe venir de ti, de tu propuesta de valor, de tu estrategia de publicidad, de tu capacidad de enseñar al cliente de la forma más directa y sin rodeos lo que ofreces y porque eres tan valioso.

No te empecines en estrategias de publicidad basada en creerte el que vende la mejor calidad, el que ofrece lo que usted necesita, si los clientes no te compran la primera vez, nunca sabrán que eres lo que necesitaban y tanto habían esperado.

Si no los enamoras con la mirada la primera vez, tus ventas no tomaran el camino esperado.

No vendas un producto, vende una experiencia.

Por eso muchos almacenes de ropa o restaurantes se esmeran tanto en el diseño del lugar, en el diseño de sus prendas, los autores en la portada de su libro, porque por más buena que sea la comida, más cómoda que sea la ropa, o más interesante sea tu libro, si a la vista no es agradable no hay muchos alientos de éxito – si así se ve por fuera, como será de feo por dentro, si sabe cómo se ve, no gracias, prefiero seguir viviendo –.

Aun así, la vista no es suficiente, es el imán, a través de los ojos y oídos tus clientes estos serán llevados a la expectativa, y si tu equipo de trabajo y tus servicios no están a su altura, no hay nada que un lindo empaque pueda corregir.

Es en este punto y ya conociendo el mercado en el que te desenvuelves, será desarrollada tu estrategia de publicidad.

¿Te has percatado que marcas con Audi, Ferrari, Lamborghini no cuelga publicidad en YouTube o no pasan comerciales con sus lindos vehículos en televisión?

Esto sucede porque el público que a ellos les interesa no gastan tiempo en el internet, su momento de ocio no lo disfrutan viendo televisión, son marcas que primero que todo, y con los años, se han enfocado en vender artículos de muy alta calidad y estar presente en la mente de todos.

Una persona va por la calle y ve un Ferrari, en sí mismo el vehículo es como un aviso publicitario andante, imponente, con un motor que ruge más fuerte que cualquier león, su diseño es más sensual que el de un cuerpo escultural.

No desperdician recursos en estrategias de publicidad dirigidas al vacío, se enfocan en capturar el público objetivo, personas con los recursos suficientes para darse cierto lujo en la vida.

El público en general ya los conoce, eso no significa que sean potenciales compradores,  solo son el motor que elevara en un pedestal al que si lo es.

Es por esto que debes definir correctamente tu publicidad, debe ser concreta, directa, visible y siempre enfocada a los que tú quieras que sean tus clientes, cualquiera te puede comprar pero convertirse en la categoría de cliente, que repetirá contigo, es otra historia.

Publicítate en redes sociales, en internet, según tu público en radio y si puedes, más adelante, en televisión, pero ojo aquí, debes controlar el efecto que genera tu publicidad, si no es un factor positivo en generación de ventas, eso significa que o está mal diseñada tu estrategia de publicidad y no eres claro y atractivo, o estás presentándola al público equivocado.

Si vendes ropa, regala revistas con tus productos en las peluquerías de tu ciudad, si es maquillaje, maquilla en pequeños eventos en vivo en centros comerciales, o en tiendas donde vendan tu marca maquillando mujeres o enseñando a hacerlo, si escribes libros, regala algunos tomos a familiares, amigos, círculos de lectura.

Si vendes comida, ofrece degustaciones gratis a las personas antes de la hora en la que regularmente comen, momento donde el cerebro está más receptivo y la nariz más sensible; tienes un gimnasio, contrata una o dos mujeres hermosas, ubícalas junto a la venta que da a la calle, serán un modelo a seguir para otras mujeres y un imán para los hombres.

Si vendes en línea, has publicidad en Facebook, clasificado por el rango de edad de clientes a los que esperas venderles, determinando hasta que zonas geográficas te puedes dar el lujo de vender.

Si eres Youtuber y no eres conocido aún, la portada de tu video, el título del mismo y los primeros cinco segundos, serán la única oportunidad que te dará el cliente de ser enamorado.

Te abra pasado que, como yo, he visto cantidad de videos que solo he abierto por su gancho, su llamativo título y resultan ser fiascos, contenido vacío sin utilidad para mí, pero con una gran habilidad para atraer mi atención desde el primer contacto con los ojos.

Véndele a las personas a través de los ojos

impacto publicidad

Primero que todo ataca el sentido de la visión, de ahí se acompañan otros sentidos como el oído, el sabor y olor y, finalmente, el tacto.

Quieres ser coach profesional en ventas, preséntate en las mejores empresas, vestido lo más impecable posible, no elegante, impecable, con un peinado profesional, no te presentes como Jaime Lopera, vendedor profesional, no, presentarte como Jaime Lopera, coach internacional y director de operaciones comerciales de múltiples empresas multinivel, puedes darte el lujo de mentir un poco, no demasiado, o tus primeros incautos clientes, serán tus últimos.

No queremos robar al cliente, queremos enamorarlo, por eso la primera impresión será muy seguramente, nuestra única oportunidad, en las ventas como en los negocios, debes pensar al momento de diseñar tu publicidad, debe ser amor a primera vista.

Si no sabes mucho de publicidad o no sabes por dónde empezar, no te compliques, mira el diseño web de Amazon, de Google, observa sus publicaciones en revistas, en internet, mira la decoración de la tienda de deportes de la esquina, de cómo visten aquellos que están en los zapatos que tú quieres estar y mereces estar.

En publicidad, tu competencia va marcando el compás, tú debes seguir el ritmo, moldéalo a tu producto y demuéstrale al mercado que viniste para quedarte.

Y siempre ten presente, el gasto en publicidad no es un gasto, es una inversión tan valiosa como los equipos que compraste o la calidad de tu materia prima, si no es fresca y a la vanguardia, no generara el impacto deseado.

Piensa en que te atrae o te atraía a ti y te evocaba a comprar cierto artículo, que sentimiento te sedujo a iniciar este nuevo negocio, que seduce a los demás y replícalo lo más directo posible, a la vista de tus potenciales clientes.

Cualquier idea, por más ridícula que parezca, por más incorrecta que pueda ser, se puede vender si se publicita de la forma correcta.

No deseches una idea por lo absurda que ahora parezca, puede convertirse en una anécdota para futuras generaciones y futuros empresarios y punto de partida e inspiración.

¡Millonario vendiendo Rocas!

Si no me crees, pregúntale a Gary Dahl, un estadounidense que se volvió millonario en solo seis meses vendiendo mascotas, pero no cualquier mascota, la mascota ideal llamada la “Pet Rock” (o piedra mascota en inglés).

Así, compro unos sacos de piedras en un local de materiales para la construcción, cada piedra le costó un centavo, situaba la piedra en una pequeña caja de cartón que llenaba con paja y en la que entregaba un manual de instrucciones para el cuidado de la mascota, como enseñarle ordenes como sentado, de muertito o atacar, donde informaba al nuevo dueño que tuviera cuidado al momento de llevarla al mar porque era mala nadadora.

La idea fue fugaz pero contundente, vendió un millón y medio de estas mascotas en solo seis meses, convirtiéndose en un hombre millonario, intento replicar su éxito con tubos de arena y otros artículos similares, pero no tuvo el éxito esperado y dedico el resto de su vida a disfrutar de sus ganancias y enseñar su “golpe de suerte” en el mundo de la publicidad.

Su estrategia era sencilla, vendía un chiste, he ahí el éxito de su idea, era a fin de cuentas una broma de buen gusto, pero no la pudo replicar.

¿Por qué? Porque un chiste contado dos veces no tiene la misma gracia, es por esto la importancia de aprender de las victorias, de mantenerlo simple y siempre diversificar.