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El equipazo de trabajo

equipo de trabajo

No lo intestes todo tu solo. Cuando se piensa en un emprendimiento, en un negocio, hay dos elementos que ocupan tu cabeza día y noche, que no te dejan dormir, que te desvelan intentando descifrar ese secreto para el éxito.

El primero es ¿Qué voy a hacer, que voy a vender?, el segundo elemento que te impide empezar a producir para ti, aunque esto es realmente redundante, porque si ves el negocio desde la perspectiva social, una fuente de ingresos a través de una inversión no solo genera bienestar para ti, lo genera para tu familia, para tus futuros empleados, para tus clientes, los cuales no te están comprando por caridad, están utilizando sus valiosos dólares en ti a cambio de lo que ellos consideran es justo por el producto o servicio recibido y necesario.

Ese segundo elemento es el factor dinero que necesitamos para nuestra inversión inicial. Uno de los gastos más tortuosos para un negocio en todos sus inicios y su trasegar será la nómina, el gasto en personal, en empleados, en asesoría.

De aquí nacen los autoempleados, personas que por ahorrar un poco de dinero intentan hacerlo todo ellos solos.

El concepto en principio no está mal, pero solo en principio. Intentar hacerlo todo uno mismo no está mal del todo, pero tiene varios factores a discutir.

Primer Factor

Si lo intentas hacer todo tú solo, posiblemente ni siquiera puedas empezar a producir tu primer dólar

¿Por qué? El factor tiempo, tu solo tienes veinticuatro horas al día, por más productivo que puedas llegar a ser, el tiempo es un amigo y enemigo de nuestro gran y maravilloso negocio.

Al tener tantas tareas que necesitan de ejecución, tus dos manos no serán suficientes para llevarlas a cabo, por más que te esfuerces. Hay aspectos que sí que puedes desarrollar solo, como lo es la planeación del proyecto de emprendimiento.

Desde su consecución hasta la estructuración del plan puedes irlo desarrollando dedicándole cierta cantidad de horas al día en ello. Inicialmente, parte de la clave del éxito está en descifrar tus necesidades de personal.

En el mundo de los negocios de hoy, hay personas o asesorías que no puedes pasar de largo y es necesario que las incluyas en tu presupuesto de operación inicial.

Uno será tu administrador de redes sociales, puede ser una persona directamente contratada o una empresa administradora que encontraras en cantidades ofreciendo sus servicios en línea.

Hoy día las redes sociales son un potenciador de marcas, de nombres, de productos, pero tu inexperiencia y las fallas en una correcta administración de redes sociales pueden costarte una parte importante de tu presupuesto sin agregar valor a tu producto.

Segundo Factor

trabajo de equipo

Otro factor indispensable al momento de contratar tu personal es el perfil del puesto.

Enfoquémonos en que vas a iniciar un emprendimiento de venta de libros en línea, vas a comprar publicaciones de autores en línea, tipo Amazon Kindle, y los publicaras en tu sitio web, la utilidad será la comisión por la venta de cada ejemplar.

Tu preocupación será conseguir autores que estén dispuestos a entregarte su preciado conocimiento y generar tráfico a tu página que permita concretar ventas.

En este proceso, por lo menos, incluyéndote a ti, deberían ser dos empleados trabajando en la empresa, cada uno con una lista de tareas y obligaciones específicas, tareas determinadas.

Por ejemplo, tú te puedes encargar del diseño y administración de la página web, del manejo de los ingresos, de la charla con potenciales autores profesionales o amateurs y de las posibilidades de nuevas ideas, nuevos conceptos, formas de ampliar tu capacidad de operación.

La segunda persona que tendrás contratada tendrá las funciones de:

  • Generar tráfico a tu página a través de la implementación de estrategias de captura de tráfico por redes sociales
  • Revisar likes
  • Administrar comentarios
  • Retroalimentar opinión del público
  • Confrontar tendencias
  • Incursionar en la competencia
  • Analizar flujo constante de tráfico
  • Posibles errores en la ejecución
  • Recalcular la estrategia.

Para ello necesitas determinar un perfil específico de empleado que requieres para tu operación, entre más eficiente puedas llegar a ser en la contratación de personal, más eficiente será esa persona.

Determinas un perfil, por ejemplo, edad, experiencia previa demostrable en redes sociales, páginas web creadas y tráfico de público, revisión de redes de este nuevo y potencial empleado.

¿Cuándo contratar más personal?

contratar personal

A medida que tu flujo de caja te lo permita, y el aumento de los ingresos vaya en aumento, debes considerarte la necesidad de ir aumentando tu personal, de contratar cada día más personas a las que puedas delegar funciones redundantes de tu día a día que te permitan tener libertad de movimiento, te permita:

  • Estudiar
  • Educarte en nuevas tendencias
  • Estrategias
  • Análisis del comportamiento del mercado
  • Planear
  • Controlar tu negocio.

Un apunte muy importante a la hora de contratar y manejar personal, además de tu capacidad de motivación, de tu capacidad de seleccionar al empleado “perfecto”, está también en tu capacidad de despedir personal, de prescindir de ellos.

¿Por qué llegar a despedir a alguien?

despido de personal

Aunque parezca cruel y un poco desnaturalizado hablar del despido, una herramienta tan útil como una calculadora es destructiva si no funciona de manera correcta, si tiene fallas de batería o error en su panel de operación.

Si sigues trabajando con ella puede convertirse en un problema a largo plazo, donde en una mala operación aritmética te haría perder cantidades importantes de dinero.

Si no sirve, que no estorbe, ten presente que ante todo, tu proyecto se basa en la generación de un flujo constante de ingresos, no eres una fundación.

No dejes de lado el compromiso humano con tu personal

En crear afinidad, en establecer lazos profesionales de cooperatividad, pero si esta persona no encaja en tu perfil, no posee una actitud cordial, una habilidad eficiente, es el primero en irse y el último en llegar, su falta de compromiso resalta cada momento del día, es momento de prescindir de él, no atornilles a nadie a un puesto por el simple hecho del miedo.

El miedo empresarial al despido es tan grande, que existen empresas en el mundo que son contratadas cada día para despedir personal, ya que los jefes, aunque tienen presente la necesidad de renovación del equipo de trabajo, no tienes las actitudes necesarias para terminar la relación laboral con sus subalternos.

No te des el lujo de tener un empleado imprescindible, si el panadero se va, si el chef se determina a abandonarme, si mi asesor contable, un experto en finanzas me deja tirado.

¿Qué será de mí? ¿Cómo sobreviviré sin él? Contrata buenos empleados, capacítalos, dale la oportunidad de demostrar sus habilidades, premia a los mejores, consérvalos, y los no tan buenos, es mejor prescindir de ellos.

Inclusive, he tenido empleados tan eficientes y tan capaces que se volvieron indispensables para mí, y en el momento que lo percibieron se desmotivaron, sintieron que no era necesario esforzarse tanto, que eran tan valiosos que la sola idea de ser despedidos había abandonado sus futuros profesionales y habían perdido el rumbo con el cual habían trabajado día tras día.

En mi profesión de jefe he tenido que contratar y despedir gran variedad de personas, algunas mostraban su descontento y tornaban el ambiente algo tenso, otros tantos destellaban de incertidumbre, no lo vieron venir, algunos otros entendían, sabían que esto iba a pasar y para algunos casos particulares, el día que termine sus contratos fue el día más feliz desde que empezaron a trabajar conmigo.

Una sonrisa se les dibujaba en el rostro y no podían ocultarlo ¿Por qué? Porque más allá de la necesidad económica, de estabilidad laboral, no querían trabajar hay, no les gustaba el puesto asignado o el sistema de trabajo.

Casi siempre eran los trabajadores recomendados por otros compañeros o amigos que tuvieron la suerte de ser contratados, pero no hacia parte de su plan de vida y no se atrevían a renunciar por miedo al escrutinio social

Que pensara la familia de alguien que no tiene una fuente segura de ingresos y renuncia a un trabajo estable por el simple hecho que no le gusta, están encerrados en cárceles laborales, lo veo yo, son aves que necesitan extender sus alas y no ser objeto de exhibición.

Siempre les he brindado lo mejor a los que algunas vez han trabajado conmigo, en la oficina siempre he sido el más severo y estricto en las tareas, fuera de ella he sido un amigo, un consejero, un tutor.

Los mejores trabajadores siempre han estrechado mi mano, me han dado las gracias por la experiencia y el aprendizaje y han salido a cumplir sus sueños, a montar sus propios emprendimientos, a conseguir trabajos con mejor remuneración de la que yo les podía ofrecer o inclusive, algunos han renunciado para viajar por el mundo.

Entre mejor y más capacitados han sido en su trabajo, mejor les ha ido en su nueva faceta y más productiva ha sido la vida de él o ella fuera de mi empresa.