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La competencia, mi mejor herramienta

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Cada día que pasa, vez a otras empresas, otras corporaciones, otras personas haciendo las labores que tú crees que deberían ser tus ideas, te inspiran, otras te causan repudio, planeas en tu mente activa, sin descanso.

¿Cómo lo haría yo mejor? ¿Qué están haciendo él para alcanzar eso tan espléndido que mi creatividad no puede dar?

La creatividad, el punto de inicio, viene de la competencia, a menos que tengas un poderoso capital financiero que sustente tu empresa, muchas habilidades de estructuración organizacional, conceptos infalibles de administración y finanzas, tu punto de partida, tu idea vendrá de otros, de lo que ya conoces, de lo que los demás han probado que funciona para ellos y concibes que, según tus habilidades, esa dedicación desenfrenada, esa disciplina, ese enfoque en el camino, servirá para ti.

Un emprendimiento jamás empezara de cero

Desde sus inicios, siempre tendrá réplicas de otras estructuras de negocio:

  • De sus habilidades para atraer clientes
  • De descubrir las debilidades de la competencia
  • Las amenazas del sector
  • Las barreras de entrada
  • Ese vacío que existe en el mercado, que llevas meses e incluso años viendo como nadie se encarga de esa necesidad insatisfecha.

Es tu momento, tu oportunidad, tus ideas de negocio son el abanico de oportunidades que tú mismo te presentas.

Sam Walton no diseño o estructuro el concepto de tienda departamental, ni de expendio de víveres y abarrotes, pero tomo las falencias de otros, las necesidades insatisfechas de los clientes, y creo la cadena de hipermercados más grande del mundo, Wallmart.

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Obviamente en sus inicios era una pequeña tienda que innovo en la venta de productos a bajo costo, así como muchas de esas tiendas se encuentran hoy día en nuestras ciudades, él reinvertía sus ganancias y sus ahorros en su modelo de negocio para bajar los precios de los productos, conseguir flujo de caja, generación de ingresos que le permitieran expandirse, controlando por supuesto de la forma más eficiente el manejo de los gastos.

Una estrategia que le permitió disminuir gastos en el personal fue innovar en el sistema de ventas autoservicio, consideraba muy costoso que cada cliente tuviera que ser atendido por un empleado para ser despachado, esto aumentaba los costes de operación, limitaba la venta en ciertos periodos del día y ralentizaba la generación de ingresos.

Consideraba que era no solo un costo excesivo, sino que los clientes tenían el derecho de poder escoger sus propios productos, comparar características y precios de la variedad ofertada y decidir por sí mismos a que le daban valor, que les servía a ellos, que comprarían a su antojo, sin la presión de un abarrotero frunciendo el ceño porque no se decidían si lo que querían era queso o mantequilla.

Además, viajaba por todo el país, en un principio lo recorría en bus, recorría las diferentes ciudades de Estados Unidos, entraba a todas las tiendas de la competencia, revisaba sus precios, inspeccionaba las marcas que comercializaban, tomaba apuntes del diseño de la tienda, concluía las debilidades de aquellos espacios abarrotados de clientes y establecía estrategias de cambio para su propio modelo de negocio.

Poco después lo hacía en su propia avioneta, aeroplano que el mismo pilotaba, por la bendita “suerte” que le dio su entereza, sus habilidades de delegar, su enfoque y reinventarse constantemente, podía darse ese lujo.

Otra de las oportunidades que vio en el mercado era que en esa época, en los poblados más pequeños, las que en ese entonces eran las cadenas de suministros dominantes del mercado, no tenían presencia en ciudades que no fueran capitales o que eran consideradas pequeños pueblos, y cuando se decidía abrir una nueva tienda, volaba por encima de poblados, a baja altura, veía el panorama, no tenía Google Maps o GPS en esa época, ni Wikipedia para determinar la densidad poblacional.

Tenía que valerse de su conocimiento, experiencia, algo de intuición, y de sus propios ojos para considerar abrir otra tienda en aquel lugar olvidado, aterrizaba, conocía el pueblo y enviaba a sus arquitectos y constructores a que se apoderaran de la esquina de su próximo pequeño triunfo.

Mi jefe, mi competencia

se un jefe

Muchos emprendedores se vuelven competencia de sus antiguos jefes, no por envidias inútiles o por resentimientos de desdén, de menosprecio a quien por algún tiempo fue su sustento, la mano que les dio de comer.

La principal motivación es el conocimiento adquirido, las habilidades desarrolladas, el saber hacer, la experiencia que es mucho más valiosa que cualquier paga, que cualquier beneficio laboral.

Al trabajar en una empresa, ves los vacíos organizacionales en el desarrollo de la venta de los productos o servicios, palpas de primera mano los gastos excesivos perfectamente evitables que te permitirían mejorar el precio, no necesariamente vendiendo más barato, sino vendiendo mejor calidad.

Es más fácil y con un mayor grado de éxito enfocarte en desarrollar una actividad que conoces, que incursionar en un mundo comercial del que no tienes ningún entendimiento.

¿Cómo tomar la competencia como punto de partida en el desarrollo de tu propio negocio? Ve a la competencia, cómprale, entra a sus tiendas, conviértete en su cliente más fiel, compra un producto y toma apunte de todo el proceso de venta, luego intenta devolverlo, estudia la reacción y el proceso para ello, anota incluso tus sentimientos.

¿Cómo te sentiste en el momento donde te rechazaron la reclamación, que te aprobaron la devolución? Comprueba la calidad de su producto estrella, determina, con tu conocimiento y experiencia en él, como podrías mejorarlo, ponlo sobre tu mesa todo el día, obsérvalo, analízalo y búscale la estrategia para sacar el mejor provecho.

Los canales de televisión son expertos en desarrollar sus productos y sus estrategias de programación a base de lo que le está funcionando a la competencia, si los realitys de música generan rating, nos inundan las pantallas de todos los canales con realitys de música, “factor x”, “yo me llamo”, “tu voz”, “a otro nivel” o como los llamen en tu país.

Si una película de ficción sobre extraterrestres se convierte en un hit, nacerán cientos e incluso miles de películas que buscan convertirse en hit para capturar al espectador.

Un youtuber es reconocido por ganar su primer millón de dólares subiendo videos en la plataforma, ahora todos somos youtubers, niños, ancianos, cocineras, amas de casa, profesionales de cada rincón del planeta.

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¿Quién hubiera pensado que Messenger, el dominador del chat en línea, creado por un gigante como Microsoft seria derrotado por Jan Koum, fundador de WhatsApp?

Así es, Jan Koum, un ucraniano golpeado por la violencia en su infancia, que a su llegada a Estados Unidos apenas podía pronunciar el inglés, creador de la aplicación más extendida y descargada en la actualidad, que vendió finalmente a Facebook en unos sencillos 19.000 millones de dólares.

Después de ese momento se convirtió en un hito, un líder empresarial, guía de emprendedores, inspiración para muchos creadores como él, que en algún momento tuvieron una idea, que no sería brillante si solo hubiera permanecido en su cabeza ante el miedo de entrar en la ya tan competida tienda de aplicaciones de Android.

La competencia, los resultados, o los fracasos de los demás son nuestro generador de ideas, si les está produciendo utilidades:

– ¡Yo lo podría hacer mejor y con mejores resultados! –

Si esa idea fuera un fracaso rotundo:

– ¡Fracaso porque no tuvieron en cuenta esto y aquello, pero donde ellos fracasaron, yo triunfaré! –.

No hay actividad inútil ni estrategia descabellada que podamos tener y no podamos ejecutar. En 1972, Steve Jobs debió abandonar sus estudios por problemas económicos.

– ¿Cómo? ¿Steve Jobs sufrió de problemas económicos, el fundador de Apple, genio de la tecnología, creador de los tan famosos iPhone? –.

Si señores, sufrió al igual que todos sufrimos algún día o sufriremos. Debido a esta difícil situación, él asistía, solo como oyente, a muchas clases de su alma mater mientras tenía pequeños empleos de bajo salario, por algunos días tomo una clase de caligrafía, algo muy básico pero muy trascendental hoy día, que dio paso a distintos tipos de letra en la computación, copiado por la competencia y ahora nos permite leer y escribir en casi cualquier tipo de letra manuscrita creada por el hombre.